La Isla del Tiburón:
Santuario en el mar
Entre las maravillas naturales, Sonora posee
una gran reserva ecológica de México, en
cuya superficie de mil 208 kilómetros
cuadrados alberga una amplia variedad de
fauna y flora
Por Sagrario Tapia
stapia@elimparcial.com
Las agitadas aguas del Canal del Infiernillo
llevan desde Punta Chueca, a unos 28
kilómetros de Bahía de Kino, a un lugar
silente y majestuoso bajo atardeceres de
color naranja, a la Isla del Tiburón.
Sonora posee entre sus maravillas naturales
el territorio insular más grande de México,
cuya superficie es de mil 208 kilómetros
cuadrados, parte del legado histórico y
cultural de la Tribu Seri.
El Golfo de California se adorna con sus
dunas costeras, sus sierras y su valle,
donde florecen 232 especies de plantas y se
reproducen 16 tipos de mamíferos terrestres
y 9 marinos.
En casi toda su longitud, la isla se viste
de la Sierra Menor y la Sierra Kun Kaak, que
descienden del Valle Tecomate, donde se
encuentran aguajes claves para la
supervivencia de su fauna y flora, y que dan
origen a microclimas húmedos.
Su punto más alto, mil 450 metros sobre el
nivel del mar, es el cerro de San Miguel,
desde donde se dibuja completo el territorio
que en 1539 descubrió un capitán español
llamado Francisco de Ulloa un 24 de
diciembre.
Ahora el borrego cimarrón, el venado cola
blanca y el venado bura retozan libremente
en este hábitat reconocido como una reserva
ecológica de la Nación, mismo que alberga a
una amplia variedad de aves residentes y
migratorias.
Para disfrutar de su paisaje es necesario
solicitar permiso a la Tribu Seri; en la
isla no hay asentamientos humanos y quienes
pretenden visitarla deben informarse primero
en la Casa del Seri, ubicada en Bahía de
Kino.
Un guía de la etnia, según información de la
Comisión de Fomento al Turismo del Estado,
los llevará en un recorrido terrestre o
acuático a los sitios más significativos
para su cultura, y compartirá con ellos sus
historias y leyendas.
Les hablará de la herbolaria, de las plantas
que la Medicina Tradicional Seri utiliza
para aliviar los males de su gente, como la
gobernadora, que funciona para eliminar las
infecciones estomacales e incluso la
artritis.
Antes de salir en una embarcación a la Isla
del Tiburón, los turistas llegarán a Punta
Chueca, otra reserva de ese grupo indígena,
donde apreciarán sus artesanías como sus
canastas tejidas con fibra de torote teñida
y sus collares de semillas silvestres,
escamas de pescado y caracoles.